domingo, noviembre 23, 2003

BArbara Stanwyck y Gloria Swanson

El homenaje que yo quisiera hacerle a Gloria Swanson se lo hizo la noche del estreno de Sunset Boulevard en Hollywood otra gran actriz, Barbara Stanwyck. La perversa heroína de una anterior película de Wilder, Double Indemnity, vió a Gloria Swanson en la acera, pequeña y atolondrada por tanta celebración súbita y, sin decir nada, se acercó a ella, se le arrodilló delante, cogió la falda de lamé entre sus dedos y besó la bata en silencio. Cuando Barbara se levantó vió, llorando, que Gloria Swanson lloraba. Se abrazaron y luego la Stanwyck se fue sin decir nada. La Swanson se quedó en la acera, muda.

sábado, noviembre 22, 2003

En la ciudad

Me voilà, en la ciudad tanto tiempo pretendida. Tengo libros barceloneses, ahora, y sobres de cafeterías barcelonesas, aunque sigo exhausta como antes. Una vez más me mudo para cambiar mi mierda de escenario aunque ahora con la tecnología global estás menos a salvo que nunca. Estoy tan enferma como hace dos semanas, dos meses, dos años. Ah, la ciudad, y la curación que creo que me procurará.
Escribo mis aventuras en el cuaderno que me compré en la tienda china de la calle Gracia de Granada. Todos esos tesoritos del principio de la ciudad como lo son todos los principios de todas las ciudades, son míos, no son para aquí.