miércoles, marzo 31, 2004

Sueños antiguos contados a Pablo Weisz

Anoche soñé que un perro me atacaba en una tranquilísima calle de Londres, intentaba morderme el cuello, quería asesinarme pero con gentileza sin embargo, de ahí la ciudad. El perro me mataba por mi propio bien.
Soñé con una casa que era mía pero en la que las mujeres eran las dueñas y administradoras y conocían todos los rincones, hasta una cripta que había en el sótano pero que estaba iluminada por la luz del día, suelo de damero blanco y negro muy gastado, de mármol. Verja de hierro. Y había fantasmas y las mujeres los conocían por sus nombres. Se sentaban frente a la reja a coser y bordar. Yo tenía miedo y nunca bajaba. Hasta que pensé que por qué debía temerlos si tenían nombres y ellas, las mujeres, no les tenían ni tanto así.
La calle estaba llena de caballos muertos partidos transversalmente por la mitad. te acercabas y veías que eran caballos de plástico, como los de los indios de juguete.Mi hermano y yo corríamos porque una vieja celestina, que antes del sueño había sido yo, nos perseguía para que yo trabajase para ella en un pajar.Sabíamos que nadie podría socorrernos. Mi padre en forma de diablo gigante con grandes cuernos a los lados, negros, opacos, quiso matarnos con un hacha peor en el último momento nos dejó escapar, notó en cierto modo que éramos sus hijos. Mi hermano corre como el viento por la ciudad y me salva, pero no sé de qué.

martes, marzo 30, 2004

Le cinéma

He ido a ver Post coitum animal triste al Institut Français. Qué cosas, la otra vez que fui ví 24 heures dans la vie d´une femme, parece que los franceses sólo hacen películas sobre mujeres que pierden la cabeza ante un polvo performed con maestría.

lunes, marzo 29, 2004

Let me speak

I've lost all taste for life. Eso me pasaba hace 12 días. Ahora tengo el paladar saturado. Me dice que sí, que quiere verme: se me paran los pelitos del brazo que acaba en la mano con la que tengo que escribir, se me calza el pulso, mesure up your words o moriré. Tengo hambre de Historia, de palabras ajenas, de dolor provocado, hambre de lo que sea, hambre de desabrochar un abrigo que hoy no he visto, me apoyo en las paredes de los vagones del metro o en las paredes de azulejo de las estaciones y cierro los ojos, me pueden las sensaciones, me mareo, Eva sigue siendo idiota y viviendo su vida revenida, o dice: voy a comprar y tarda cuatro horas veinte y sabemos que está con ese muchacho fantasma al que creíamos cadáver en el armario. Vuelve a casa sola y no concede nada, Eva sola, Eva triste, Eva tan absurda cada día más un cuerpo con la casa, más metida dentro de la pared, como Mercedes Samprieto cuando hacía de Dama Blanca en La tía de Frankestein.

domingo, marzo 28, 2004

Ruedaporlascamas la Interpretadora de sueños

Yo que siempre quiero escribir me doy cuenta ayer de que primero tengo que saber contar bien una historia. En realidad sé contar una historia, en la cena mallorquina conté la tarde y la cena con Miguel del viernes, desastre de llamadas de novia celosa y desastre de lugar, de vida interpretada, de incomprensión mía y ganas de largarme. Todas esas gravedades que te pasan y parece que te ahogas, cuando más me he agobiado durante más divertidas las compongo luego. Por un rato tuve un auditorio atento y entregado y me gustó, también porque allí en el dúplex de Gracia frente a los ventanales y a gente llena era más fácil respirar.
Tendría que grabar y transcribir para empezar a comprender cómo es posible que sepa improvisar una historia y luego me pongo delante de la pantalla y nada, como ahora. A veces me doy un personaje y me lo creo, me voy dando las frases conforme hablo, guión instantáneo.
Me tengo que relajar, tranquila Loulou, estoy ansiosa ansiosa y hambrienta, doy miedo, dan miedo mis fauces, mi desesperación por ser, por interpretarme, sólo quiero escribir lo que viví, quiero dejar de inventarme los hechos que no han sido, quiero vivir yo y luego narrar, pero basta de quemarme los ojos frente a la pantalla. Calle, calle, calle.

Dolorida

“Cuando algo te duela deja que te duela”. Pero si le tienes pánico al dolor insultarás y morderás antes de dejar que te escuezan las heridas. Tengo épocas en las que me vuelvo masoquista y lo que es peor, ávida de dolor (digamos murkovic, digamos diciembre), y ahora, que necesito dejar que me duela todo o desapareceré en la ataraxia. Creo que voy por buen camino. Por lo pronto me he caído de la cama y me ha dado un ataque de risa. Por lo pronto el Madrid encaja goles con la misma ansia que yo.

viernes, marzo 26, 2004

Desde Stuttgart con amor

Estimada Srta. ,

todavía no tengo idea que Vds. quieren :-(

Por lo menos intenté abrir la parte Transit como "proyecto ingresando",

pero me quedé con la pantalla vacía. (Podría ser por el disco duro

lleno.)

La memoria siendo vacía,

resultó en efecto una traducción por mano. Conservé la forma de archivo

más "sucia" que puedo imaginar y espero que es de Su gusto.

En nivel idioma, es un inglés tipo japonés. Sin dibujos es pura

adivinación, necesitaba la bola de cristal más que la computadora.

¡Que todas tengan un feliz fin de semana!

Saludos atentos

jueves, marzo 25, 2004

On se balade

El miércoles Álvaro y yo nos fuimos andando hasta la Barceloneta, tiempo desapacible, empacho mío de Joni Mitchell que aún se me puede apreciar, nunca había estado en el puerto y es un poco como la lonja de mi ciudad (qué me pasa que he recortado una foto del castillo de San Marcos del diario Expansión, anuncio de Caballero, lo he pegado en la pared), olor a mar parado, la arena de esta playa de mentira que da tanto asquito, mi saxofonista privado y yo intercambiándonos historias para no dormir; cenamos en una pizzería y me enseñó una foto de cuando conoció a Elena y entonces lo reconocí, nos habíamos visto en casa de mi prima hace dos años, de un salón con piano al Passeig Joan de Borbón, ahora sólo lleva dos pendientes, ninguna rasta y le brillan menos los ojos, él también está cansado, no estés cansado, niño, podremos estar mejor, podremos recuperar nuestras ganas, sí, lo juro. Me invitó a Tarragona hoy a su ensayo y yo no he ido porque me había acostado tres horas antes de eso, después de una cena alargada con gente que parecía de mentira de tan maravillosa, me siento fatal, Álvaro, tú no leerás esto pero lo siento tanto, el teléfono a las diez de la mañana, Álvaro, todos esos jazzistas en la plaza Tetuán y yo durmiendo en Gracia (me dejé las llaves dentro de mi casa y mejor, he pasado el día con Cris). Pero eres la primera persona con la que he estado en el centro de la plaza Catalunya aunque las francesas nos quitaran el sitio. Y tengo tu libro del Kind of blue y tantas ganas de verte tocar y de verte tout simple.

miércoles, marzo 24, 2004

Working girl

La política de mi empresa de contratar sólo mujeres nos conduce a situaciones como la bolsas de pan integral o con fibra, quesos para untar bajos en calorías, zumos energéticos, margarina light, tés dietéticos, crema de espárragos en sobre...en fin, una pena. Me he sentido sofisticada con mi fiambrera con potaje de lentejas y mi barra de pan.

The flavor of the week

Mira, anoche una chica sola subió unas escaleras y entró en un bar, se sentó y pidió un té con limón y un bolígrafo. Tocaba un trío de jazz. Ella no estaba triste, pero se encontraba en ese estado febril o nervioso en el que se encuentran las chicas cuando van a los bares solas, cuestión cultural. Durante 45 minutos, sola. Habló por teléfono con un danés y con su hermano. Luego se puso a escribir. Llegó la persona que esperaba cuando ella ya había dejado de esperar y el bar empezaba a ser un sitio con atributos más allá de la cita. Cálida luz, buen saxofonista, contrabajo patata, té con limón, mejor aquí que en casa.
Cuando llega un muchacho a un bar y se desabotona su abrigo abotonado y sorprende a una chica que escribe en una mesa al lado de una lámpara, no importa que la cita no fuera una cita, importa la calidad de la imagen y como alguien dijo, la intensidad dramática. Y la calle Aribau a las dos de la mañana.

martes, marzo 23, 2004

Lost in translation

Si no se hubiese acostado con la cantante no habría historia. En la elipsis de esa noche está la verdad. Ninguno de los dos habría comprendido, no habrían podido resistirse al ascensor, y si hubiera habido sexo no habríamos tenido secretitos al oído.

Gorro naranja 2

Mi gorro por supuesto no ha aparecido. Hablé con todos los guardias de seguridad en un rasgo histérico pensando que si se lo encontraban ellos en vez de dárselo a sus novias o hijas se acordarían de la muchacita que buscaba el sábado por la tarde su gorro. Naranja. De lana. Ahora el buen tiempo ha venido a fastidiarme porque el que lo tenga no se lo pondrá ahora después del equinocio. Si el invierno que viene sigo aquí, ¿hay alguna ley que establezca los plazos de reclamación de gorros tuyos encontrados en la cabeza de otros?

lunes, marzo 22, 2004

Kenny Garrett

Álvaro me dijo que había un concierto en la Cova del Drac, que fuéramos que él conseguiría las entradas más baratas. Quedamos en la salida de Muntaner, pero nos encontramos en la estación de Provença. Cómo me gusta encontrarme con la gente en el metro o en el tren, le saca brillo a todos esos viajes que haces todos los días esperando siempre algún encuentro casual que no sea casual. Y si veo a Álvaro tres estaciones antes de lo previsto y pienso en la frecuencia de los Ferrocarrils de Catalunya y las horas a las que yo he cerrado la puerta de mi casa y él ha sacado a su perro de paseo me da un mareo que casi no me deja disfrutar de habérmelo encontrado. Así que le agarro de la manga y le digo niñooo y compramos la entrada que no es más barata sino que él me invita. Luego nos paseamos por Muntaner y nos sorprendemos por la magnificencia, nos sentamos en un escalón, luego en otro frente a la boca de la estación para esperar al clarinetista fricandó.
Mirar a Álvaro es raro porque es un bebé pero si lo miras sin verlo y sólo escuchas se le nota todo el entusiasmo por vivir, y te preguntas si no será que hacerse mayor es encoger y olvidarse de lo claro que es todo a los 22, olvidarse de lo fácil que es llevar argollas en las orejas y no pensar en lo triste en lo triste en lo triste, ir a ver a Kenny Garrett y ser capaz de la intensidad. Crecer es desfallecer y apagarse. Qué asco.

sábado, marzo 20, 2004

Sacrosanta

Adelantó su mano, de alguna manera lo decidió, acercó sus dedos a mi muñeca y tocó la gomilla del pelo que llevo alrededor. De hecho su gesto preciso fue:
Dedo con uña sobre mi suertuda muñeca, yema en gomilla, hacia un lado, hacia el otro. Me rozó la piel como tantas otras veces lo ha hecho y como dice la canción
It wasn´t accidental, he touched me

Pasó

Hay historias que estallan dentro de sí mismas, que se desarrollan eclosionan y explotan dentro de su propia burbuja de posibilidad. Nacen en un segundo nadie sabe cómo y mueren dos días después. Y son tan deliciosamente bellas. Luego no las puedes contar porque cómo se aprehende algo que quizá ni siquiera ha pasado (pero estuviste allí y aspiraste la fragancia de la historia que podía ser o estaba siendo) Luego cuando todo está muerto respiras hondo y cierras los ojos apretados los párpados y el pulso en ellos. Fue bonito mientras no duró.

Las vueltas que nos dio el amor

A veces me parece que estoy cerca de ti y que sé cosas. Y es porque las sé y porque estoy cerca, porque quiero. Es importante para mí, tú, quiero decir. Me das miedo. Porque a veces repulsión y otras daría muchas cosas por
tu mano en mi espalda
Y siempre me gusta estar contigo, siempre me gusta saber cosas de ti. Pero a veces me das miedo porque no sé si eres de
Clase A o Clase E,
si tú sabes que hay algo entre nosotros más allá de mis tetas o de mi manera de tener amigos, de tomar café.
Está bien así. Es como una historia en un libro, un libro que se titulara
Tu mano en mi espalda, una casa en La Caleta.
Porque
luego soy rara y soy serpiente y me pone tan triste el deseo porque alguien como yo no se lo puede permitir.
Si eres clase A no puedo decirte
tu mano en mi espalda
Si eres clase E
te lo diré y sabrás que todo es lo mismo, hay un tesoro abajo que nos resplandece y no soy una mística o una colgada o una buscadora de sangre, sólo que sé cosas que los demás no saben,
como que eres coto de veda
pero qué ganas de saltarme la valla.

lunes, marzo 15, 2004

1906-2004

Murió Isabela Moritán, la noche antes de las elecciones. Antes de ayer hubiera sido su 98 cumpleaños. Lloré, lo reconozco, porque nunca podré volver a apuntar sus frases. Ahora que está muerta copiaré algunas de las narraciones suyas, como aquélla del muchacho al que le reventaron el pecho de un balonazo, o la de su hermano con una banderilla clavada, o los chóferes aparcados en la Plaza del Arenal de Jerez de la Frontera con los que nunca había que subirse. Me enseñó a hilvanar, a chupar el hilo para que se anudara el cabo, a limpiar el pescado, a doblar la ropa. Y que los hombres son muy malos, que era su frase favorita.

martes, marzo 09, 2004

Gorro naranja perdido en FNAC

Cando salí toda la Plaça de Catalunya estaba llena de mujeres con gorros, pañuelos y foulards de color naranja.

Thanks for being so genuine

Me dedico a cosas raras en la oficina como desincrustar la cal de la kettle, en secreto. Me gusta saber que yo he quitado las plaquitas calcáreas y que nadie lo sabe, porque ¿hay alguien que piense en los depósitos de cal de la kettle?

viernes, marzo 05, 2004

El saxofonista en el kebab

Modelos femeninas amateur 12-1-2004

Para producciones de fotos y videos en Barcelona necesitamos modelos amateur de 18 a 40 años. Es imprescindible tener unos pies en condiciones porque se trata de producciones de fetichismo. ¡Es un anuncio serio y no tiene nada que ver con pornografía! Las protagonistas estarán completamente vestidas y las sesiones están remunerados. Interesadas mandar email a: bcnuniversal@hotmail.com

BCN Universal
bcnuniversal@hotmail.com

Vance


Cuando vives un poco en un mundo imaginario como yo, o más bien cinematográfico, y el mundo a veces te responde, te quedas más estupefacta que si fueras una persona que viva indistintamente en lo real, nunca esperas que los gestos que tú destacas signifiquen nada para nadie. Viene Vance y arranca una hoja, y se apoya en un cristal a lo Catalano, la ciudad queda señalada, tú quedas señalada. Lo increíble es que Vance también se señala y se tacha y sabe.