viernes, abril 30, 2004

La verité si je mens

-Quedate un ratito.
-Vale, pero después me voy.
-Pero volvé dentro de cinco años.

N8

Mientras miraba el reflejo de su oreja en el cristal pensé: ¿acaso me dan miedo los hombres? Pero él también me da miedo. Acaso apuesto sobre seguro porque a él parezco gustarle (o parecería fácil gustarle, pero no lo es). Porque lo que necesito es gustarles. Y pienso: pero no, es la misma clase de apuesta, el mismo grado de riesgo, o más riesgo. Mientras vi el reflejo de su oreja en la vidriera del autobús nocturno, el puerto al fondo, mientras apoyé la cabeza en la barra metálica y desde mi cara tapada con mi pelo (rojo, pelirrojo, colorado) vi sin que me viera, él me miró. Con intensidad, me gustaría poder decir con dolor, pero sería sólo deseo. Claro que para mí el deseo es el hueco relleno de dolor de no poseer. Y escuché su voz. Y supe cosas, como
estoy preparada para el final de esto, pero también para la historia de esto.

Les yeux revolver

Ojos. Míos. Límpidos. Maquillados de Dior, Clinique, Estée Lauder. Cargo el revolver y disparo.

Estrategia

Yo también siento el cansancio. Y es que hay que darse un poquito de agua y otro poquito de sed.

jueves, abril 29, 2004

La monja y el obispo

Catalán de Lleida. No me entero de nada. Una monja de 1, 40 y 87 años me habla. Entiendo algo de cáncer de pulmón, la meva germana, el meu nevot, y que si puedo entrar en la sala de al lado para decirle al obispo que salga que le quiere decir no sé qué de la moreneta. Me cuenta la historia de un moribundo muriéndose, famous last words, y se pone a llorar. Así que le doy un montón de besos y llora más. ¿Es que estoy loca? ¿Qué hacía yo en un sitio donde no sólo había una monja y un obispo, sino que también estaba yo dándole besitos de consuelo a una señora viejecita desconocida?

domingo, abril 25, 2004

Alvarito

lo nuestro es la historia del desencuentro
¿qué máquina?
¿la historia del quedamos?
sí, no...  no sí.
siii
no puedo, me va mal, he quedado... ¿has quedado?
antes no era tan complicado
¿cuándo?
se han descuajaringado las constelaciones
antes podíamos quedar sin más
¿tú y yo?
yo y tú
ya ves
pero realmente es que salen así las cosas... primita...
¿crees que las constelaciones están de nuestro lado?
a mí me gusta que los dioses se pongan en mi contra
si tú eres diosa...
oye... te hace vernos... si kieres te ayudo un pokito a lo de las cajas...

miércoles, abril 21, 2004

Laie, en diferido

Mi padre me dijo anoche: tu madre está preocupada pero yo no porque sé que lo vas a resolver, pero si tú quieres y te hace falta pido una baja de unos días y voy con el coche a Barcelona. Y me puse a llorar al final en la cafetería como una boba, porque él confía en mí pero se preocupa al mismo tiempo, y es diferente decir "sé que lo resolverás" a decir "tú puedes con eso y mucho más".
Palabras. Sí, claro, el texto, pero es lo único que me provoca algo.

jueves, abril 15, 2004

Jespersen

Me deslizo por la prosa esta que no cuenta nada y sólo da cuenta de mi exaltación, con lo bonito que fue correr por la Rambla para saltar sobre Morten que me esperaba en Liceu, trayéndome un poco de Amaia, un poco de Granada, un poco de recuerdo de olor a jazz, qué raro estar con Morten y con él en Plaza Real, qué maravillosa entrada suya del jueves por la noche en el restaurante, desabotonamiento de botones, veso, yo con el chute de Voltarén en el cuerpo después de tres horas en urgencias, luego Morten, la noche en Barcelona, y tarde más tarde cantar un poco y seguir hasta su casa, hasta su olor, hasta mi casa, hasta toda la noche pequeña, mañana y mediodía. Cuando no te das cuenta es viernes por la tarde y estás tan enferma y tan narcotizada de él.

O you whom I often and silently come

O you whom I often and silently come where you are, that I may be with you;
As I walk by your side, or sit near, or remain in the same room with you,
Little you know the subtle electric fire that for your sake is playing within me.

martes, abril 13, 2004

She dwells with beauty

Me gusta dejarme admirar, ahí me hago mujer.

Ayer

Tuve tres vesos, ayer, de esos que luego recuerdas con precisión y te pones colorada como un tomate Muntaner abajo. Porque juro que recuerdo cada uno de ellos como si me los estuviera dando ahora:
-el primero, suyo, de esos que me da porque quiere, después de taladrarme con los ojos, veso cálido-Carla Bruni, veso abierto, veso de morder.
-el segundo se lo pedí como compensación a un intento de comportamiento chulesco. No sé qué fue peor.
-el último esta mañana, otro goodbye kiss para la colección porque parece que haya hecho un master, seguro que se los prepara.

ritmo interior

yo que parece que llevo
una máquina dentro
una máquina molt perillosa

lunes, abril 05, 2004

Los otros

Ayer vino Silvia a Barcelona de paso hacia Jaén, la recogí en Sants a las cuatro y la llevé a la Estación Nord a las diez. Por lo visto esto de que una chica viaje sola y haga trasbordos es algo peligroso e insólito. Le pregunté a Silvia que cómo me veían a mí los demás, yo que siempre voy sola a todas partes, y hago trasbordos a deshoras en Metz, Stuttgart, Wroclaw, Zurich o Burgos. Me dijo: rara. Como se puede ver, esto me da orgullo de clase.

Pleamar/bajamar

Se levanta la brisa a ciertas horas, hoy a las 19, anoche a las doce, me gustaría saber si es porque el mar se retira o porque se viene más cerca. Parece mentira que venga de un puerto de mar.

Roberte ce soir

Soy un animal con tanta hambre, soy Loulou, la noche fuera tan apacible, viento cero, yo dentro de casa en la oscuridad con pequeño flexo pensando en cómo pasa un año y te mueres, cómo pasa un año y se te muere el entusiasmo, en cómo pasa un año y sin embargo puedes estar viva back again, levemente más cansada, con menos convencimiento, bien de cierto, pero con el mismo hambre de siempre. Despierta, LouLou, despierta, que quiero verte.

No hay domingo sin sol

Febrilidad del jueves, el nacimiento de un dolor pero ahora ya pasó, lo mejor que puede decirse de un dolor. Hoy he ido a la Barceloneta, 578 visitantes por metro cuadrado, se ha puesto a hablar conmigo en francés un físico nuclear marroquí de 60 años, según propia declaración. Iba con una nevera vendiendo refrescos y cerveza por la playa. Al acercarse a mí me ha dicho, en español, “la vida no vale nada, hay que estar alegre, no pensar, porque la vida no vale nada”. Luego, la universidad de Lyon, 18 años en Francia, 10 meses en España, l´Afrique européenne, ha dicho. Luego lo he visto sentado en un banco del paseo sacudiéndose la arena de los zapatos.

La bohemia que nos perseguía

Cuando conocí a Dani yo tenía 20 años y estaba consumida por los huesos de su compañero de piso. Ellos iban sucios y hambrientos, disfrazados y ejerciendo de artistas, a veces subíamos al tejado a fumar sentados en las tejas, siempre era de noche y nos acostábamos cuando empezaban a piar los pájaros y amanecía, colocábamos una manta en la ventana sin cortinas, dormíamos en dos colchones, siempre pasaba algo, cada noche algo y si no pasaba alguien lo provocaba, yo sabía que en el fondo todo era una mierda pero lo hacía para acordarme años después en una noche como ésta; viví aquellos dos tres años así porque tenía 20 años y así tenía que ser: esperar en los bancos, besar a muchachos despeinados, sentirse siempre fuera, escribir poesía, frecuentar bares con un aplomo que ahora no poseo, atreverse a dormir con quien fuera, dejar que los días de mayo, junio o septiembre fueran sólo un puente hacia las noches. Sufrir, sobre todo, dejar que ese dulce sufrimiento absurdo te pueda y apretar los dientes y seguir. Cuando voy a Granada es lo que mejor recuerdo, las plazas y bancos que eran nuestros, y Dani tú estabas allí y ahora estás aquí y me sigo muriendo por los huesos de los muchachos y forzando la vida para que me deje noches con sabor, yendo a verte cuando te has quedado en casa porque no quieres salir, hablando contigo con Pat Metheny de fondo, dejándote que me mires vivir, intentando comprender por qué ese amor tuyo por mí, por qué ese empeño por derribarme sobre la lona. Y te quiero y quiero ir a verte con el vestido azul y que me convenzas de nuevo de que eres más que ese eterno convaleciente, de que mi lucha continua contra ti no tiene sentido porque me venciste en el 98. ¿Me dejarías ir, un rato? ¿Me dejarías respirar, un rato?

Ruibal

En esta casa se escucha mucho a Ruibal, normal, dos mujeres rondando los treinta solas, hambrientas de palabras y de noches espesas, qué vamos a escuchar. Lo malo es que me dan más ganas de irme a El Puerto y pasearme un poquito por La Puntilla, la calle Luna, que sea verano, que sea de noche, que haya un mar.

domingo, abril 04, 2004

Levemente kind of blue

Me han llamado mis padres, gran llamada del sábado por la noche, medianoche menos diez, entonces me he acordado de que es sábado y de que estoy aquí encerrada sola como una fiera enjaulada sola, groar, Bagheera asalvajada, por dios. Me han dicho que Dani los ha llamado para felicitarles sus respectivos cumpleaños y santos, y he tenido una visión de Dani cirujano sistemático. Luego pienso que él estará en esa casa que no es suya tan solo como yo, pero creo que diferente, porque él vive por su empeño futurista y yo me quemo en el ahora, y me pongo un poco triste porque nos pasen estas cosas. Me gustaría llamar a Dani para hablar como sólo puedo hablar con él. Pero no se puede porque estoy demasiado exultante y él no comprendería, me parece, que no es por mi affaire indebida, y no sé si comprendería tampoco que yo pueda estar contenta sin él.
Sin embargo lo estoy, febril y apasionada, como Segismundo recién salido de la torre.

La pasión según G.H.

Asesinato el más profundo: aquel que es un modo de vernos y de sernos y de tenernos, asesinato donde no hay víctima ni verdugo, sino un vínculo de ferocidad mutua.

Partidas de ajedrez

Anoche en Passeig de Gracia dejà vu, hace cinco años y medio misma escena y misma sensación, muchacho que se esconde tras algún tipo de chulería, pero yo no tengo 22 años como entonces, qué maravilla, porque así pude salvarme del ahogo y señalar la vía. Lo agarré del brazo y me lo llevé a casa, saltándome su mirada incrédula o despectiva de antes al cruzar la calle, pensé que me retaba pero en realidad me pedía socorro.

sábado, abril 03, 2004

La vie est ailleurs

L´abîme de l´intimité illicite et de la comprensión défendue.