sábado, mayo 29, 2004

Palosanto

Aye y yo acompañamos a Jesús a su hostal y encontramos una mesilla de noche en Diputació con Girona. Nos sentamos en ella a charlar mientras esperábamos a Jesús buscador de La Caixa. Nos la hemos llevado a Bac de Roda y ahora tiene encima el ajedrez polaco.

viernes, mayo 28, 2004

Síndrome desarraigo

La ciudad me rechaza, no me acepta, despertenezco. Sólo me siento dentro cuando voy con él por Via Laietana y me dice: voy a sufrir tanto con vos. Sólo cuando recorro con él una calle me deja la calle pasear por ella, a veces me da la tentación de pensar que es inaceptable. Por qué. Porque tengo que ceder tanto terreno, porque todo está bien pero faltan cosas, pienso, su rasero-mujer no me incluye, pienso. Pensamiento de segundo, me rindo luego a la evidencia de que lo único aceptable es dejarme caer tan bonitamente, y que ni siquiera tengo que forzarme con el esfuerzo o la caída, que me impongo la duda porque es increíble la falta de conflicto, que lo que me falta ahora no me falta, que soy una campana de resonancia de eso que no existe pero es.
Barcelona quiere expulsarme antes de que haya entrado, ni siquiera se molesta en mandarme señales sutiles, me da de patadas en la boca a cada paso, hija de perra. Me quedo sin embargo, me rindo por donde ella quiera y a sus normas, dejo de aporrear su puerta y pongo la cara por delante. Dame fuerte, Barcelona, resistiré hasta que seas tú la que no resista. Porque si tengo que ir siempre con él para que me dejes entrar, mírame cómo camino.

miércoles, mayo 26, 2004

München

Casto me llamó desde Munich, cosa que le honra depués de toda la desatención que yo siempre paso por alto con risa porque lo conozco y sé que luego es capaz de hacerme llorar (debo de estar loca de sentimentalidad) porque me llama desde Munich para preguntarme cómo estoy y darme a conocer sus itinerarios europeos, su vida tan desorden, sus idas al piso detrás de Mariannenplatz donde viven Murkovic y Mare, sus camisas bien planchadas y su pronta pero por detrás sonrisa pero amarga. Me dan ganas de verlo para que me cuente historias inventadas de los monumentos y leones y calles y tranvías de la ciudad Munich.

lunes, mayo 24, 2004

El regreso

Voy en coche de cama veloz hacia Barcelona después de no haber ni rozado el Sur, después de haber bailado tanto que no he parecido yo. Mi jefa dice que tengo que trabajar dos días, si no fuera alemana creería que está de chusmeo, pero parece cierto que voy a tener que pasar 16 horas más en esa oficina de la que me han echado por falta de trabajo. Y qué entusiasmo voy a tener esas horas. Me dedicaré a matear con Flor y a borrar todas las porquerías que tengo en el disco duro del ordenador.

El jugador

Qué difícil es apostar y aceptar que tienes que quedarte en esa apuesta, rojo o negro, por lo menos a mí se me hace cuesta arriba no poder cambiar de ejército, es torturante la resignación a una decisión que tomaste hace un mes, dos semanas o quince minutos, no sé, lo juro, no sé mantenerme en el sitio que escojo, me voy por las ramitas y las posibilidades adyacentes. Esta vez no tengo más huevos, no tengo más Dani, es raro tan raro saber que ya no puedo escoger por ahí, que ahora es él el que tiene que mover ficha, que yo estoy de pleno en la zona austral, moviéndome en otra coordenada y en otra figura; no tengo más ciudad que Barcelona hasta diciembre y ahí tengo que explayar la fuerza, no tengo otra persona a mi cargo que yo, no tengo otra vida que la mía tan desastre y tan sola y tan
los fuegos artificiales decepcionantes que soy
o no, porque ahora todo es fácil para que sea fácil despertarse por la mañana, aunque sepa yo a la perfección que vivo una vida provisional de prestado (¿pero qué si no es...?), ahora que puedo ser yo tan yo sin medida y con verso, ahora que todo duele más porque estoy más desnuda, ahora que todo es menos porque no tengo a Dani, ahora que todo resucita tras los cristales del tren y los cristales de su cuarto de Otegui de él, y los cristalitos machacados de las noches que he pasado en casa de papá, en casa de mamá, ahora que ahora que ahora que es ahora y sólo ahora, rueda el trencito sobre sus vías, estoy sola en el compartimento, si pudiera y me atreviera diría, voy hacia él, y sería cierto un cachito porque ayer le hice daño y eso no está bien y quiero llegar y lamer su herida hasta que se le olvide la fiera maléfica que soy, la serpiente encantadora de bichitos, la que quiere clavarse en su vida porque vive perennemente su literatura en vez de escribirla.

Water will boil

Unos mates cebados en silencio, pasados de su mano a la mía, anhelo. Un espacio cerrado y de su mano a la mía su anhelo. Una calle anhelando verano, la gente paseando sin mangas y de mi mano a la suya el derecho de ciudad. Está tan lejos de mí su compañía, tan lejos de mí sus dedos largos que no puedo saber si me tocarán de nuevo alguna vez. Es fácil suponer que sí pero también es fácil suponer que no, como el día de la mudanza cuando todo parecía pendiente de sentencia, como tantas otras veces que parece tan cerca la muerte de este animal que poseemos en común. El animal capricho, el animal soledad sola, el animal amor, el animal que nace en las manos y crece en la boca y atenaza la garganta. Si pudiera gritar cuando de su mano a la mía pasa el mate en silencio no gritaría nada, sólo el grito recamado sordo triste de la alegría completa de ser algo más allá de un día que pasa y otro día que no es, el dolor mío quieto de no ser más él y saber más él y matarlo más a él y pasen horas y más horas y más días y estemos solos en la ciudad cuando llueve y no quedamos más que nosotros en un coche.

domingo, mayo 23, 2004

Mis quince minutos de gloria comercial

Dear Ms Perez,
Thanks your mail of 28th.I was extremely happy to see what you have done
for us ,which we could not do with Mr Hamon for four long months! For me
this is something which can not be overlooked.
I am extremely sorry to note that you are leaving the Company. During the
short exchange of mails I am sure of one thing Newell Rubbermaid will miss
a professional like you. I don't know what would have happened to us. Dear
Ms Perez we at Bangladesh Traders will miss you. I would like to continue
exchange mail in future ,and also let me know when you join your new
company.
Finally thank you once again for your co-operation understanding

With Best Wishes and warm regards
Nasser

El amor antiguo, el amor moderno, el amor contemporáneo

You know what´s wrong with you, Miss whoever-you-are? You´re chicken. You got no guts. You´re afraid to say, "ok, life´s a fact, people do fall in love, people do belong to each other, because that´s the only chance anybody´s got for real happiness". You can call yourself a free spirit, a wild thing, you´re terrified somebody´s going to stick you in a cage. You built it yourself. And it´s not bounded by Tulip, Texas, or Somaliland. It´s wherever you go. Because no matter where you run, you just end up running into yourself.

I love you. And not in a friendly way, although I think we’re great friends. And not in a misplaced affection, puppy-dog way, although I’m sure that’s what you’ll call it. And it’s not because you’re unattainable. I love you. Very simple, very truly. You’re the epitome of every attribute and quality I’ve ever looked for in another person. I know you think of me as just a friend and crossing that line is the furthest thing from an option you’d ever consider. But I can’t do this any longer. I can’t stand next to you without wanting to hold you. I can’t look into your eyes without feeling that longing you only read about in trashy romance novels. I can’t talk to you without wanting to express my love for everything you are. I know this will probably queer our friendship - no pun intended - but I had to say it, because I’ve never felt this before, and I like who I am because of it. And if bringing it to light means we can’t hang out anymore, then that hurts me. But I couldn’t allow another day to go by without getting it out there, regardless of the outcome, which by the look on your face is to be the inevitable shoot-down. And I’ll accept that but I know some part of you is hesitating for a moment, and if there is a moment of hesitation, that means you feel something too. All I ask is that you not suppress that - at least for ten minutes - and try to dwell in it before you dismiss it. There isn’t another soul on this fucking planet who’s ever made me the person I am when I’m with you, and I would risk this friendship for the chance to take it to the next plateau. Because it’s there between you and me. You can’t deny that. And even if we never speak again after tonight, please know that I’m forever changed because of you and what you’ve meant to me, which - while I do appreciate it - I’d never need a painting of birds bought at a diner to remind me of.

viernes, mayo 21, 2004

Sueño

He soñado que llegaba a París en tren, a la Gare de l´Est, y me iba directamente al Cabaret Mystique. Jodorowsky me sacaba tres cartas

Le chariot
La maison Dieu
La roue de fortune

Yo iba toda despeinadísima y contentísima. Él me decía: ya tú sabes que todo lo que te pasa es inexorable.

lunes, mayo 17, 2004

Ausencia programada

A los dos nos gusta la inmediatez de los sms, nos dan miedo los mails. Al igual luego hacemos antología e incluso en nuestro léxico conjunto nos citamos con descaro los mensajes el uno al otro. No nos escribimos mails o no hablamos por teléfono supongo que por eso de que no queremos ser una pareja, aunque vivamos juntos y nos propongamos matrimonio para julio, lo que dure pero que sea un juego en serio, decimos, aventurémonos, decimos. Es una situación tan rara ésta de estar fuera pero al mismo tiempo estar tan adentro. Porque si me concentro no puedo respirar porque está él en mi respiro, y si me desconcentro me noto las ocho líneas de pensamiento de él moteadas, que es con motas o manchas de tinta entre las líneas que son él. Pero luego sé que es cierto que es un juego y que me iré o él me dirá vete, y cuándo será, ése es el nudo que plantea la cosa, que en el horizonte no se ve el final del juego, el desastre que vendrá, y por eso, casémonos, dos añitos, él tendrá su pasaporte europeo y yo tendré un flamante pasaporte azul de MERCOSUR, República Argentina, un primer matrimonio en mi haber y la locura de atreverse. Ya hicimos trato, no hay vuelta atrás, en todo caso algún tipo de ruptura durante el solsticio. Por favor, no.

domingo, mayo 09, 2004

Hazme un croquis

A partir de junio viviré entre Fontana y Joanic, con una belga vegetariana, una argentina y un gato llamado Zazou. Cuando vuelva de mis vacaciones será un recomienzo doble comienzo. Barrio nuevo, combinaciones de metro nuevas, supermercados nuevos, alguna cafetería. Tendré una ventana. Si ahora en un día todo cambia de lugar qué pasará cuando vuelva 12 días después de haberme ido, tendré que pedir un croquis para comprender algo.

Los niños se han ido de farra

Mi vida destrozada d´un coup, zacataca, del todo, de siempre. Sin Dani, sin Dios, sin mí. Es como si todo se hubiese derrumbado y no fuera arbitrario el destrozo y al mismo tiempo me veo y no sé lo que hago: estoy flaca, guapa demasiado, ojos agrandados, sé que esto es tránsito, que me instalaré con tranquilidad de al menos un mes en algún sitio, luego, cuando todo acabe, pero ahora éste es mi sitio, así lo exploto y lo acepto. Aunque a veces recuerdo la verdad me quiero olvidar, tumbarme con él en el espigón y que me lea Prufrock, escucharlo decirme las cosas que me dijo anoche, saber que él sabe que me puedo ir en cualquier momento, que puedo desaparecer. Eso lo convierte todo en apacible, todo en posible, vivimos una historia de prestado. Lo espero sin límite, una hora sentada esperando que aparezca en las cafeterías, una hora esperando con él a que se le tranquilice el pensamiento, una hora esperando la asistencia en carretera, porque luego si estamos juntos aunque sea en este tiempo robado pueden ser las tres de la mañana y que sigamos la carretera hasta Sabadell, taparnos con su abrigo las cabezas en el Caixa Forum para vesarnos, tomar mate en el parque Güell; nos prestan Barcelona para que nos vesemos en el Raval o salgamos de Urquinaona o Jaume I recogidos de la cintura. Porque si él tiene miedo de que yo desaparezca o de que yo sea tan yo y tenga tanto mi vida, tanto que pueda poner punto final y sea punto final, me tengo que quedar. Un ratito más.

sábado, mayo 08, 2004

No estoy aquí

Y si mi madre al final no es capaz de recular desde el IIIB en el que la encontré. Y si al final se muere sólo que con más tiempo. Y si me tengo que trasladar a Nueva York. Barcelona es un poco más fácil porque es temporal, igual me voy a ir en diciembre, donde sea. Es mejor que siga sabiendo que no hay sitio donde quiera o pueda quedarme. Ah, mi antigua despertenencia que ahora anda un poco desmotivada, apagada, sola.

Septiembre

Pronunciado por mí, setiembre. Estaré en Barcelona en septiembre, por lo menos sé eso. Y que tengo que hacer una traducción para Kelly este fin de semana, ellos que me buscaban los contratos en Holanda. Y que a mi madre le han encontrado algo raro en su último recuento de plaquetas. Las ganas de ver a mis hermanos también las sé. Conozco el camino hasta Sarriá, carrer d´Anglí. Conozco mi dolor. Cómo aliñar un pollo para hacerlo al horno con almendras. Que es el corte 12 el que quiero escuchar. Mi tesitura de trompeta. El sabor de su boca. El camino de les Guillemins hasta la Passarelle, de l´Orangerie hasta la rue de Palerme, del Picasso al Pompidou, la avenida del Descubrimiento, mi talla de sujetador. Sé atarme los zapatos y poner buena cara. Sé caer, sé llorar atenazada. Sé deshacer las contracturas del cuello de Unai mientras él se arrodilla en el suelo sucísimo de la cocina. Sé las canciones que he cantado. Maullar. Improvisar cenas para seis. Sé lo que quieren oír. También puedo dormir cuatro horas al día, jugar al mus, citar a Cortázar y Prévert, hacer bizcochos, bufandas, muñecas de trapo, bolsos, sillas con tapones de champán, beber más tequila, distinguir Coltrane, peteneras y Monteverdi. Llamar a Ángeles e Israel. Conozco el olvido, la sangre, la escalivada, las ostras de Burdeos, las beans on toast, los escalones del Pont des Arts, el hambre.
A veces me olvido de que conozco el principio de incertidumbre, el modelo de Bohr, que sé cómo querer, cómo vivir, cómo escribir un buen guión, cómo escenificar toda esta tristeza para que no me quepa y tenga que salirse hasta llevarme de paseo por las calles; cuando tengo suerte alguna se vuelve mía, una esquina donde me hayan vesado o una marquesina donde miré cuando pensé. Que hablo portugués y se me congelaron los Diesel en Kraków al tenderlos mojados. Que he comprado cordero para cenar.

Zarparse


Llego a la casa que me acoje y gran pintada en los azulejos de la cocina, palpo el malestar momentáneo que puede joderlo todo si no se lo trata con cariño o con ensaladilla rusa gigante. Hay sitio en casa, quédate.

Ritmos diferentes

Lo sé, sé que tengo que irme, pero me cuesta tanto renunciar. Y quizá me pudiera quedar un poquito más. Dejarme a mí misma que me quede un poquito más. Pese a esto que me lo grita todo aquí: vete vete vete ya. Pero si él llega y me mira y me dice lo que sea (quería que hubieses sido vos, colorada, colorada, colorada), me muero, deja todo de ser vivo, me olvido del ritmo y de la conveniencia y de lo que a él le queda por vivir y sufrir, lo que él tiene que y yo quiero que tenga, todo, su vida llena. Y por eso me tengo que ir en cuanto note que entramos en esa zona de la que nos reímos ahora. Porque sí, siempre es la misma historia y todos la conocemos. Rezo porque este primer estadio se prolongue, que no avancen los miasmas, aunque sé (sé), que es para nada, que nos envenenamos de convencionalismo y matamos el veneno primero ése que te rueda y te asalvaja. Tres domingos más y me voy. Cómo puedo decir esto cuando
me voy dos semanas de vacaciones
nos apoyamos los dos en el poyo de mármol de la cocina de mi oficina, costado a costado para hablar con Flor, disimulando, dejándonos ser algo que nunca fuimos, el mate de mano en mano
sé que me iré, no me hace falta convencerme a mí misma
tengo tanto miedo de no saber distinguir de qué lado estará el mayor dolor, el que tengo que escoger
bajamos Travessera de Gracia a mordiscos
él quería que hubiese sido yo.

jueves, mayo 06, 2004

El cielo sobre Berlín

Recibió una postal de Berlín desde Berlín, con foto del Reichstag destruído, el Reichstag de 1945. No había nada escrito, pero el matasellos era inequívoco. Lo percibió como señal, como señal lo concebí cuando me encargué de mover hilos mundiales para que le llegara una postal del Berlín adonde quiere irse a vivir, sin remite.
Me la enseñó en el descanso de Calígula con la misma inclinación de mano con la que me hubiera enseñado un pájaro muerto. ¿Quién habrá sido?
Quién va a ser. Aunque te veo todos los días tengo tiempo de ir a Berlín a mandarte una postal.
Quién va a ser. Pues yo.

miércoles, mayo 05, 2004

Por la mañanita

Salgo de la oficina, voy a comprar las entradas para Calígula al ServiCaixa de Córsega con Diagonal. Hay sol y hay la transgresión de que sean las once y media y yo salga de la oficina y vaya por Córsega y pase por Rambla de Catalunya y haya tiendas y gente y haya sol.
Compro las entradas, dos, porque ayer le dije:
Calígula (que eres tú)
o
La cantante calva (que soy yo)
y él, obvio, escogió Calígula, que para mí siempre será Pedro Mari Sánchez.
Estaré en la cafetería del vestíbulo del TNC a partir de las ocho.

El saxofonista con ventanas

Ayer nos tomamos unos zumos el saxofonista y yo enfrente de algún edificio de la universidad, no sabíamos qué universidad. El bar se llamaba Ascot y estaba de obras. Había viejecitas o señoras tomando la merienda y estudiantes. Bar con ventanas. Hacía mucho que nos nos veíamos y yo tenía muchas ganas de reencuentro, pero está visto que estoy absorbida, no me puedo distraer, no puedo, no puedo, no puedo.

El cambio (imperceptible) de cada día

Mi piel de serpiente se desprende. Noto cómo mudo. Estoy enferma y exhausta, llevo unos días sin sentirme brillante cuando ando e incapaz de taconear, entre otras cosas porque mis zapatos están aún en el coche de Martín, junto con la caja de mis libros y mi edredón de plumas. Y no sé si mi baile-mudanza de ahora es bueno. Cada día es otro y se cambian las cosas, solas. Al levantarme todo está descolocado, voy con el pelo sucio y con desgana, me ahogo, no me basta el aire.
Mais si, será bueno, porque me late el corazón y las cosas tienen sabor, y esperar tiene sabor y en todos mis días hay un poco de ruido, un poco de hambre. Y me asfixio y no puedo respirar, pero porque no me cabe el aire dentro, lo gasto antes de llegar.

Somos Barcelona

Él me dice:
Empiezo a sentir necesidad de vos.
Yo le digo:
Estoy harta de vivir a pesar del dolor. (Estoy harta de tener que vivir pese al dolor)
Él me dice:
Tengo una yegua colorada como vos.
Yo le digo:
Tienes que perder la prisa.
Él me dice:
Estás loca.
Yo le digo:
Llévame.
Él me dice mientras un disco más que entero:
¿No te das cuenta de que me doy cuenta de que me haces respirar más hondo y más lejos?
Yo le digo:
Oye, ¿puedo enamorarme de ti? Pero sólo un ratito, después me voy.
Él me dice:
Aunque sean sólo cinco minutos, sí.
Y todas estas cosas significan que esto no significa nada pero que es mejor vencer la resistencia y llegar hasta el final de las palabras, hasta el final del sexo nuestro.
Él me dice:
¿Qué somos?
Yo le digo:
Somos Barcelona.

martes, mayo 04, 2004

El galgo sentimiento

Mi sentimiento como un perro con collar y la lengua fuera, tumbado en el suelo, mi sentimiento tumbado anhelante y sumiso. Me mira. Lo conozco y lo domo, sé que existe y que está mi sentimiento que es un perro con mi cara que se queda quieto al lado de mi cama, su lengua afuera. Espera pero esperará para siempre, te conozco y te acepto pero no te dejaré poseerme, soy otra cosa más que tú, soy ganas y te mato, tengo ganas y te asesino, asquerosa sumisión femenina que siempre pone el cuello antes que nada, cuando nadie te quiere colocar el collar. Qué asco. Y qué alegría ser inteligente. Mi sentimiento al costado de la cama mientras yo lo ignoro y me asfixio de mi sexo y mi respiración y mi sorpresa, mi transpiración, el aniquilamiento de los límites. Estar viva otra vez y poder
matar al perro.