sábado, julio 08, 2006

Amor verdadero o falso

Creí que se me pasaría con el tiempo pero cada vez estoy peor, creí que sería igual que siempre fue, introito, tema principal, variaciones, y poco a poco el ritardando y el fin. Pero no, aquí persiste no incólume sino enfurecido mi amor barcelonés (a veces echamos de menos Barcelona, esa oscuridad nocturna construida con las manías ahorrativas catalanas, las palmeras, la fiebre general de estar allí, Vía Laietana), transportado a través de un océano al parecer moribundo, todo lleno de bifenil polibromida, nos morimos, pero yo sigo empeñada, a pesar de todos los embates malsanos de la economía destruida de este país, a pesar de la viveza criolla, de que San Telmo se pervierta a precio dólar, a pesar del peso de la montaña barilochense. Quizá es que todos los demás son amores ambientales y éste nuestro es amor amor, ni encoge ni destiñe.

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