martes, septiembre 25, 2007

Culto clásico

Fuimos a ver Ordet y Pasión, programa doble en la Filmoteca hecho como para una Loulou de dieciséis años. El niño querido no las había visto, y siempre ir a esa sala en azules y rojos carretas hogareños de su mano es un placer privado mío inconfesable, ahora que no puedo mostrar debilidad jamás le contaría esta verdad. Dolió Bergman, dolió el cangrejito que caminaba por la calle, escapado del mercado de Santa Isabel, buscando buscando el espigón.

martes, septiembre 18, 2007

Miller's crossing

No sé. Ver de nuevo esta película, en pantalla grande, en el Doré que tiene los colores para un salón, agarrarle el brazo a él cuando Tom Regan entra en el baño de señoras y ese diálogo a la antigua, Marcia Gay Harden en su florecimiento, acordarme de que me acuerdo de las frases ("Then find one and intimidate her"), el cine. Queda un charquito brillante en nuestro suelo.

Sala El Sol

Cuando era adolescente y escuchaba Radio 3 allá en El Puerto, la sala El Sol era un lugar mítico que parecía inalcanzable, una excursión a Madrid, una aventura para De la Quadra Salcedo, un concierto un sábado era Maddening flames o Monotors en el Taxco o en La escalera, cuando había suerte, sino nos llegábamos a ver a NND en Abadía y cosas peores, qué curioso que sea esto ahora lo inalcanzable: saber qué pasa en El Puerto, que ya no exista esa cultura de botas militares con minifalda, sentarse en el suelo y que sean los noventa, tener diecisiete años e ir a conciertos en que los músicos también tenían esa edad, que Madrid sea mi propia casa provinciana después de tantas vueltas por el mundo, a una cuadra de la sala El Sol. Y voy ahí a ver tocar a Astrud, y me parece un sitio cutre, y recuerdo a Manolo con otros aspectos y en otros escenarios, y hay gente del Puerto que sigue siendo de mi edad, ¿de qué iremos ahora disfrazados?

miércoles, septiembre 12, 2007

El otaku

Tenemos un vagabundo privado, va por el barrio pero un par de veces en semana duerme en nuestro portal. Es alto y flaco, parece mudo, tiene barba pelirroja y a veces, cuando no lleva sombreros que recoge en la basura (una noche vi una gorra roja en el contenedor de casa, y al día siguiente la vi en su cabeza) se le ve el pelo greñoso y de un pelirrojo sucio verdaderamente sucio, no pelirrojo sucio evocador per se. La primera vez que lo vimos estaba de pie ante la cancela, con una minifalda escocesa sobre el pantalón y una camiseta celeste minúscula con dibujito japonés. Lo vi esta semana por Montera, escuálido y mirando extraviado. Siempre pienso que para ser clochard es mejor el sur, pero vete tú a saber.