jueves, febrero 28, 2008

Hada madrina

Llamé a Gloria Valis en medio de la catástrofe, el 28 de octubre, antes de encontrarme con Martín en Plaza Callao. Ella me salvó y me dio una roca donde apoyarme, el triangulito de madera desde el que apalancar el mundo, lo que yo creí su hombro y era yo misma. Desde entonces hasta este día, todos los días, generosamente me ha regalado su amor, su sabiduría, su tiempo, su risa, su dolor con el mío, de costa a costa del océano su faro de Alejandría me ha sostenido en los peores momentos de esta vida que he vivido y se ha regocijado conmigo en los logros logrados en esta vida que vivo ahora. Por eso, por dejar que me acurruque junto a ella, por querernos tanto a los dos, esta noche en el Berlín le dedicaré esa canción que me condensa esta semana a ella y sólo a ella. Hada madrina, make them begin the beguine, mídeme el pie y dame el zapatito que me encamine a mi propia fiesta.