miércoles, abril 30, 2008

Arresto domiciliario

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Mientras preparo mermelada de fresa, compota de manzana y aso pimientos como si se acercara el invierno, dejo el Giant steps a todo volumen en el mac, recorto ranas azules para el collage, tiendo la colcha mora del sofá recién lavadita, imprimo el folleto que tengo que traducir al inglés, riego la yerbabuena que impúdica se extiende por el mini balconcito, me tomo un colacao, el sol refulge en las piedritas de cristal que colgué en la barandilla y Calígula corre tras los reflejos.

lunes, abril 28, 2008

Primo y sushi

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La vida es, básicamente, un asco, todo lleno de pinchitos, todo lleno de huequitos, de flecos, de daños, de sinsentidos, aunque a veces el sol brilla en primavera y se puede caminar bajo el sol (¡caminar!, ¡bajo el sol!), después de las noches oscuras del alma entre sábanas con bolitas del roce, entre conversaciones con bolitas del roce, y el primo mágico nos lleva a un jardín cerrado donde los jardineros envidiados sacaban las malas hierbas de entre la hiedra, y luego nos lleva al sushi, y nos cuenta un chiste horrible, y nos regala un refresco de fresa, y la M30, y la M40, y Calígula maúlla feliz cuando vuelvo a casa.

Give me heaven or hell, Calais or Dover

A veces las cosas tienen límites insospechados, momentos que estallan, momentos pompas, y entonces no queda otra que empuñar el hacha, cortar cortar cortar cordones, cuerdas, lazos, alambiques, ese nexo inquebrantable tan quebrado. Hay que romperlo todo a cachitos y recomenzar la vida por el poder de una palabra, invocar una rabia que arrase el amor que me queda, y si no puedo podré. No es concebible un amor sin amor, este malgaste de horas, no es concebible este desamor asesino como al descuido.
Y si mi vida volvieran a ser mañanas despertadas, cortinas de sábado, invitaciones al tren, caminos anchos.

domingo, abril 27, 2008

Cinismo Chéspir

My noble father,
I do perceive here a divided duty:
To you I am bound for life and education;
My life and education both do learn me
How to respect you; you are the lord of duty;
I am hitherto your daughter: but here's my husband,
And so much duty as my mother show'd
To you, preferring you before her father,
So much I challenge that I may profess
Due to the Moor my lord.

martes, abril 22, 2008

Ode to divorce

El gato. La mesa. La colcha azul nueva. El gato. Los anaqueles más llenos. Los vasos secándose en el escurridor de madera. La mesa, el azucarero, las dos velas, el gato. Olor a palomitas, entre por essa porta agora, oh brother, la mesa, a statue of us. Balneario La Juanita, Uruguay, ¿le gustaría al gato vivir allí, a él que no le gusta el sonido del mar? The continent of Europe is so wide, mein Herr, I do what I can, mile by mile, man by man. La tarde, la luz a través de la ventana que cambia, Marlene que expulsa el humo apoyada en la columna mientras Quinlan se va. El gato, la almohada, el canto naranja de un libro, yo, una idea, mis manos solas, la persiana, tu voz lejos que se queda lejos. La calle Atocha, el gato durmiendo sobre los cojines teñidos de azul de unas sillas rescatadas de casa de Wojtek. Meses de días, el gato, la mesa cientos de veces, las tazas cientos de veces, periódicos que trajeron, el azul de la colcha, el azul de la sábana, el azul de mis ojos, el azul de los cielos cientos, los cachitos. Septiembre.

Mala praxis

No me acuerdo de nada del quirófano, y mis padres me acaban de decir que me vieron por el pasillo en la camilla mientras me llevaban de vuelta a la habitación y que iba cantando a voz en grito. Me muero, espero que me quedara chula la canción, al menos.

domingo, abril 13, 2008

Películas para la invalidez

Esto es lo que me he agenciado para mi convalecencia, gracias a los quiosqueros de Atocha y a lafnac por su inestimable colaboración:

Touch of evil
This gun for hire
It happened one night
The getaway
À bout de souffle
The lady from Shangai

Like a patient etherised upon a table

Ésa voy a ser yo, la paciente, dormidita sobre una mesa, narcotizada aceptablemente, pero antes he tenido que recorrer la casa con ojos de censura porque vienen a hacerse cargo de mí los altos cargos, así que he borrado todas las frases de los azulejos del cuarto de baño, las he copiado en un papel porque son mis citas coleccionadas, y hay historias de la casa gracias a ellas (como aquella madrugada de febrero después de Mondo en que vinieron cuatro chicos a casa y ninguno era gay a beberse mi ron añejo y admirar mi mesa, y uno de ellos pensó que una frase Dorothy Parker y una frase Piglia eran diálogo marital, y en su honor las copio aquí porque el lunes me llamó desde Punta Arenas, Chile).

Después de los 30 ya no somos otra cosa que una triste amalgama de ilusiones y de mujeres a las que hemos matado con un tiro de escopeta.

-Por favor, no me llames mujeres.

sábado, abril 12, 2008

Cuando él me quería titilaban las estrellas

Cuando él me quería me santificó. Porque yo siempre era un desastre, yo siempre me pensé como desastre, como si inclumpiera todas las expectativas (no sé qué expectativas, en cualquier caso, todas), nunca llegaba a accomplished youngman: huía de los sitios dejando todo sin terminar, cambiaba de ciudad constantemente sin pauta y sin dios, sin darle tiempo a las costumbres y a los nombres de las calles, tuve amoríos que me nacían como una seta sin inclinación, sin que yo dijera Clitocybe geotropa (y en el 96 cuando pretendí Amanita muscaria me dijeron que no), cantaba en los autobuses y en los parques pero poco en las salas de concierto, me antojaba de los peores sectores, de los sectores más lejanos, la vida era un dolor, y él, cuando me quiso, me dejó pertenecer, me hizo entrar en la ciudad, en un lado que yo no conocía, el lado bondad, el lado pertenencia, el lado somos, el lado nosotros, el lado posibilidad, el lado de la mano, él me dijo vos sos, él me hizo luz, él me dio expectativas, no sé cuáles, en cualquier caso, todas, él compartió, él me otorgó, gracias a él yirar se convirtió en lujo y no en huída necesaria, abandoné la sala de tortura por vernos ser, a veces juntos, a veces en barrios separados, verlo ser, verme ser, llegar a casa y beber un vaso de agua que te daban mirándote a los ojos, tener una casa.
Por eso cuando ahora me dice soy un desastre, vete a dormir, cuando me dicen es un desastre, vete a dormir, yo digo, igual que grité, NO. Juntos somos el agua, separados nos morimos de sed.

viernes, abril 11, 2008

Viaje a Marte

Mi primo Marcos siempre me rescata en los peores momentos, como si tuviera un detector super héroe aparece el día de mi cumpleaños y me lleva a almorzar a un vegetariano chic, me invita a pasar Nochebuena en su casa, el 29 de diciembre conduce conmigo y mi maleta dentro de su coche hasta el aeropuerto para que yo me vaya a Buenos Aires, hoy me tuvo todo el día M30 arriba M30 abajo, me enseñó su lado Marte de Madrid, hipoteca en las afueras, restaurante en La Moraleja, Carrefour, tarde en el parque con los hijos de sus hermanas también mis primas (y mientras en el arenero cuatro bebés y en el carrito a mi lado la bebé Inés dormía plácida pensé en mometos migajas), con su manera simple de ver las cosas y la facilidad que tiene para hacerme reír y que siempre siempre esté con la sonrisa puesta a su lado, mi primo Marcos me rescata superhéroe y sustituye a su padre en eso de mostrarme cicerone otro Madrid.

martes, abril 08, 2008

Aunque llueva

También hay días feos, días en que visitas la planta menos uno de un hospital y pierdes el foulard rojo que te regaló tu hermano, días en que cierras los ojos fuerte en el andén del metro y quieres llegar a casa, días en que dejas plantados a los niños de Peñascales, días en que lees el capítulo 43 de Pride and Prejudice dos veces seguidas, días en que llamas a tu madrina cuatro veces por la tarde hasta que puedes respirar, días en que abrazas tanto al gato, días en que buscas la calle antes de que anochezca y a alguien que se tome un café contigo, días en los que te preguntas cómo he y como sigo, días en que la lluvia en vez de gustarte como ayer cuando resonaban los truenos te molesta en la cara e incesante sobre la yerbabuena.
Pero hay que seguir hasta saber dónde llegar, hagan sus apuestas de Pascal.

lunes, abril 07, 2008

Madrid me pertenece

Cosas que me gustan:
Caminar por la calle del Arenal por la noche en mangas de camisa y acordarme de una noche de diciembre en la que bajaba en la misma dirección, hacia Ópera, con abrigo de diva, gorro, bufanda, guantes.
Los bares con amigos por la noche.
Que invariablemente los domingos mi casa caiga en el itinerario de distintas personas que vienen a desayunar, merendar, cenar.
Tomar chocolate con churros en Valor.
Cruzar la Plaza Mayor a las ocho de la mañana.
Sentarme en la Plaza del Rey los sábados buscando el solecito.
Ver los títeres en el Retiro.
Que el quiosquero de la plaza San Cayetano me guarde la peli de Público todos los viernes.
Ver que la puta de Montera tiene unas botas rojas vaqueras en punta nuevas para la primavera.

domingo, abril 06, 2008

Démodé

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Cuando llegas a una casa en Chueca y te ofrecen Moët Chandon, y te dicen que hay rayas preparadas en la cocina, conoces a gente que vive en París y diseña edificios en Copenhague, cuando en una casa circula el cosmopolitismo al palo en forma de cinturones turquesa para los chicos, limited editions de absolutamente todo, el último disco de Hidrogenesse como algo importante en la vida, te acuerdas de que querías llegar al centro de las cosas y de que pensabas que el centro de las cosas era el Boul'Mich' y un tailleur de Balenciaga. Luego vas al Demodé porque lo han reinaugurado, y tienes que bailar porque no te queda más remedio, todo te empuja, aunque la música sean sólo ruidos sincopados, y parece que a todo el mundo le corre una sangre extraña por las venas, parece que a todo el mundo le corre algo por las venas, hasta la luz es de diseño, tu maquillaje de ojos es de diseño, para eso te preparaste delante del espejo. Cuando alguien de tu compañía se reencuentra con Guillermo, al que no veía desde el 99 en Estocolmo, y eso nos provoca a todos una alegría extraña de pertenencia al centro, cuando eres consciente de que en todas las ciudades hay planos y estratos que transcurren al mismo tiempo, y que un viernes puedes estar en un bar de Lavapiés, en las paredes posters de Alarma y la Vargas blues band, con alguien que te habla de diferencias lingüísticas, y otro día cualquiera escuchando a los Tallis haciéndote el Marie Magdalene en el oído, cuando de sobra sabes que el centro de tus cosas está en otro lado, cuando a pesar de todo todo te tienta todo te turba y te preguntas hacia dónde, recorres tus caminos casualidad, todos los caminos que no tomaste sino que se tomaron por ti y tú seguiste esperando que el azar encontrara mejor por ti que tú, tú que no te atrevías a París tu corazón.
Ahora que por una vez vuelves a elegir ciudad, ahora que por una vez una ciudad no sólo no te hace daño sino que te otorga derecho de ciudad sin tener que ganártelo, ahora de nuevo tienes que decidir, elegir esa Europa de bolsitos rojos con flecos y gente que pasa un fin de semana en Berlín y otro en Milán, o esa fiebre asalvajada americana de tierras por labrar. ¿Y Buenos Aires? Buenos Aires no es Europa y no es América, es la peor de las indecisiones, es como dice Papic, no puedes vivir ahí pero cuando te vas tampoco puedes vivir. Buenos Aires es Buenos Aires y te somete a la primera, luego hay que aguantarse los grilletes o sacudírselos y vivir en otra parte para siempre esclavo de la saudade porteña.

sábado, abril 05, 2008

Lavapiés la nuit

Cosas que se oyen por ahí: -Cuando le pusieron las esposas se puso a llorar. ¡Me enterneció! Me parece que entonces me enamoré de él.

miércoles, abril 02, 2008

¿De verdad me he subido a ese escenario?

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He ido a ver tocar a mis tres niños con su verdadera cantante. Me senté en un taburete de la barra, me quité el abrigo de peluche que me han regalado, y despertenecí. ¿En serio canté ahí, donde está ella, tres veces? El bar dejó de ser eso que dice Urondo, Una gruta retirada del mundo que cobija a sus criaturas. Uno se siente allí ferozmente feliz. Me mordió el barcito, que ya no es ese lugar al que los sábados por la mañana iba a ensayar con otros, pero escuché Round midnight y así pude bajar por Preciados con el abrigo de peluche abierto, sin frío.

Fortuny 37

No he contado el sábado por la mañana fui a la calle Fortuny a buscar Los galgos los galgos, con Arianne, sol de quitarse los abrigos. Ahora ya no está la editorial, hay un estudio de arquitectura.

martes, abril 01, 2008

La apoteosis del churro

Hoy vi en el metro al chico que debería ser el que me gustase que me llame por teléfono y más cosas, la apoteosis del churro. Nos miramos, obviamente, bonitos ojos, esas historias del subte. Alto, estructura ósea hecha con un molde que destruyeron ipsofactamente después, treinta y muchos, botines negros, chamarreta de ante extraña con cremallera, maletín de cartero hecho misto, foulard chachi al cuello, barbita, pelo asín, morocho pulcro y quizá demasiado despierto para la hora que era. Con su libro en francés. Cuando se bajó en Príncipe de Vergara yo me senté (literalmente) y pensé No hay caso. Así, pensé, esas tres palabras, no hay caso, habría meneado la cabeza de un lado a otro si me hubiese atrevido con tanto fluorescente en el techo.
Una tarjetita con mi nombre Loulou y mi número de teléfono y un si me llames no me dejes de llamar ya la dejé una vez en un bolsillo hace cuatro años, y ahí sigue. Hasta que no me la devuelvan no hay caso, aunque en realidad yo no quiero que me la devuelvan, sigo, o he vuelto, al gesto de dejarla en su bolsillo en un momento de descuido, de asiento a asiento de autobús. ¿La verá de nuevo, ese hinvézil? Porque otra vez alargar la mano y poner el cartoncito, no da.