lunes, septiembre 29, 2008

Entraña y matambrito

El sábado por la noche es Corrientes, un espacio musical en el que me desangro viva sobre los cojines del suelo, en el que me autolacero de miedo de volver a enfermarme, la peor música posible puesto que lejos de salvarme me dan ganas de trepar hasta la claraboya y tirarme desde ahí para acabar con el martirio al que me tengo sometida. También el sábado por la noche es el reflejo en esa misma claraboya de la ropa tendida arriba y una chica con una flor en el pelo, el señor músico de camisa morada desconstruyendo Cravo e canela, Corrientes y un asado en un bolichito, un café para los otros en La Giralda, llegar a casa y que la llave encaje en la cerradura.

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