sábado, noviembre 15, 2008

Haciendo oposición

Por un lado y por el otro, por los dos lados, como siempre fue, la gente opina que no se debe apostar, las personas nos dicen y sentencian, por tu lado, por el mío, por los dos lados, tal y como fue antes, nos aseguran que es mejor que apaguemos las luces más arriba y nos vayamos, que este caballo asmático no llega a ningún lado. Pocos cambiaron su discurso, y los un día entusiasmados caen en un cansancio, ya va para cinco años que nos preguntamos si nos estamos empeñando en algo que no puede ser. Oídos sordos tanto no se puede, el ruido y la furia de la oposición actúan en el tímpano como gota china o como veneno para el papaíto de Hamlet. Y si nos empeñáramos, ¿sería? Y si nos nos empeñamos, ¿será? Y si dejamos de empeñarnos y de patalear y dejamos que un río nos lleve, ese río running undergroung, underneath the town towards the sea.

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