domingo, noviembre 16, 2008

Peceto al horno

Buscar por las alacenas ajenas las especias que se puedan encontrar y ponerlas en un cuenco con un poco del vino que se pueda encontrar, en nuestro caso: romero, tomillo, ají molido, pimienta, dos generosas cucharadas de mostaza de Dijon y Chardonnay, juramos que con cualquier otra cosa que le pongan estará bueno. Mezclar con un par de dientes de ajo picaditos y cubrir con esta mezcla el peceto. Dejarlos que se hagan amigos unas cuantas horas, luego freír el exterior del animal en manteca de cerdo o aceite de oliva en una olla honda para que no nos salpique la cocina.
Cortar en trozos grandes las cositas que se compraron el día anterior en el supermercado con las pupilas dilatadas por accidente estúpido con el colirio: zanahorias, champiñones, calabaza, patata, por ejemplo, pero puede ser cualquier otra cosa (unos níscalos y unas setas y unas judías verdes estarían bien). Poner todo en una fuente con el aceite o la grasa colado de haber dorado el peceto, un poco de caldo que habremos preparado con verduras y laurel y pimienta, por ejemplo, y medio vaso del mismo vino que usamos para el aliño. Meter en el horno unos cuarenta o cincuenta minutos, a fuego medio, y procurar no enojarse si nuestro invitado llega tarde, o se caerá el soufflé.

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