jueves, diciembre 11, 2008

La inutilidad de la victoria

Traigo mi libro impoluto de cuentos de Hemingway para leer en la plaza. En el bolso paraguayo ya en tres cuadras le da tiempo de mojarse con el agua transpirada del termo para el amte y de tiznarse del azul de la tapa del cuaderno. Se arrugan los piquitos de la tapa y es mejor así.

No hay comentarios: