domingo, diciembre 14, 2008

Volver a casa a las ocho de la mañana

Llueve en Buenos Aires y no lo sabría hasta mañana si no me hubiera decidido por la nocturnidad. La noche existe, existen bares en Palermo Hollywood donde grupos de mujeres producidas bailan juntas y crean círculos de femineidad en los que nunca, donde grupos de hombres miran las tetas operadas de mi amiga y se deciden a competir para conseguir fecundar primeros o segundos. Existen bares en Palermo Hollywood chorreando diseño y chill out y sillones incómodos para disfrazar de modernidad plasticosa las verdaderas y únicas utilidades de todo bar nocturno, la caza sexual y el ahogo alcohol, un take me out tonight a veces chez los sensitivos. Me salió un amargor Citerea no sé de dónde, porque quería contar otras cosas menos cemento mugriento y más luz artificial que nos reconcilia con la vida, pero así se queda.

1 comentario:

Dieguez dijo...

¿Eran operadas? Me pinchaste el globo (valga la metáfora).