domingo, marzo 15, 2009

El brunch del Alvear

Al caminar por el pasillo pisoteo con mis sandalias rojas de tacón chino de corcho, se me balancea la falda del vestido, me subo la tiranta, pienso en travelling. Porque es el champán un poco hoy la vida, la irrealidad del Alvear, comer ostras y descubrir que la novena es la última, este estado éxtasis en el que vuelo por el pasillo y las arañas del techo me parecen lo más normal del mundo. Último domingo en Buenos Aires.

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