miércoles, abril 22, 2009

Bajo tierra

En la estación de metro de London Bridge al pie de unas escaleras me encuentro una púa de guitarra en el suelo, bastante buena. Me la guardo en el bolso y me siento protegida, como si llevara un amuleto. Al entrar en uno de los pasillos escucho una música que parece de sitar, hindú, pero no es, es un viejito inglés que toca un blues historiado y magnífico con los ojos cerrados; cuando paso por delante los abre y me sonríe de tal manera que le tengo que regalar la púa que encontré.

1 comentario:

Madame Vaudeville dijo...

Oooh, qué tierno relato... lo mejor es que fui visualizando la historia según la iba leyendo. ¿Cómo un blues puede sonar a sitar hindú? ¿Magia? Besos sonoros