viernes, abril 24, 2009

La voix humaine

Porque es un vehículo la voz, y más si no te acuerdas y vuelves a oír una voz que habías guardado en una cajita de tesoros, y tienes una cajita diferente hecha de material diferente y con forma diferente para cada voz. Escucho el acento y la inflexión de la voz de José Juan después de catorce años, y se me abren las compuertas y las puertas correderas y los cortinajes de una memoria, avive el seso y despierte, y son las horas frente a esa voz, son amor y dolor de otro tiempo frente a esa voz, y son otras voces que ahora me visitan y me vienen en momentos Gloria Valis diciéndome qué hermoso, Alejandro olhos nos olhos en su terraza diciéndome no te inmoles, la voz de María Elsa reclamándome para su familia, la voz de mi madre al otro lado del teléfono siendo un besito mi niña, el ratita de papá, una voz que era tuya diciéndome diciéndome hasta el hartazgo, una voz que fue tuya preguntándome cosas y queriendo tenerme cerca, las voces de mis abuelos y las voces de todos mis amigos, mis hermanos dos, pequeños, guardados en cintas, Rodrigo cantando Libera me domine, mi sobrina jugando con su voz a tita morite. Y es mi voz, también, que me llega eco en lo que es ahora, tantas aguas rolaram, en mi risa, y en lo que fue, rota, una tarde en Bariloche.

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