martes, abril 21, 2009

Tres canciones de Elliott Smith

Camino por Madrid. Qué más decir. Lavapiés, Tirso, Espoz y Mina. Cruzo las calles, camino a paso de bota y medias azules y pelo recogido y manos metidas en los bolsillos del abrigo, y levanto la cara hacia el sol en el semáforo de Paseo del Prado, cierro los ojos, respiro de una manera que no es respirar este ácido carbónico infecto, es respirar en otro sitio este sitio, es la sonrisa estar en Madrid, equivalente a la sonrisa de escuchar un buen estribillo que te conoces más que de memoria. Y camino a un ritmo que encontré sólo para mí, y que es el ritmo de mi vida, la vida que sólo yo he vivido y nadie más que yo puede vivir.

1 comentario:

Madame Vaudeville dijo...

Me ha encantado ese final. Ole! Un abrazote, a tu ritmo, y una sonrisa