lunes, julio 13, 2009

Where one relaxes on the axis of the wheel of life

Llegamos a la noche, Lou, vivas y atrevidas, deliciosamente perversas y perfumadas, así debe ser, con un vestido tan maravilloso que no hubiese importado que cantáramos mal, todo nos estaba permitido. Llegamos al cielo de Madrid oliendo a Givenchy gentleman, ese perfume que pensamos que nos marcaría el camino hasta un él. No cantamos nada importante, no cantamos Brahms, no cantamos Billy Strayhorn, pero hicimos nuestras pequeñas canciones for the thrill como La Roux, nos rodearon los que nos aman, bailaron con nosotras, nos alargaron los Tequila Sunrise, nos alargaron la vida.

No hay comentarios: