martes, agosto 04, 2009

La fiebre

La enfermedad es siempre un estado al margen, como un desorden permitido, como un paréntesis. Por eso es tan tentador convertirlo en metáfora o en puerta de artistas por la que escabullirse, bien lo supo Castorp. Había un libro de Susan Sontag sobre la enfermedad como batalla. A mí me parece que es como un estado de sitio, abandonas la realidad para irte a combatir. Ahora es un fastidio, no hay nada poético en la fiebre y en encerrarse en el calor de la casa en agosto hemisferio norte, aunque veo tan bonitos los ladrillos y las tejas de la trasera del edificio de enfrente con el atardecer, en el patio de luces con la excavación abajo; es mi primer y último día de estar todo el día metida en la casa y de poder ver cómo se siguen los sonidos y los colores con las horas, de comer hojaldres de Astorga sin mesura.

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