martes, septiembre 01, 2009

Don't wait too long

Bajo por Arenal ajustándome la ajustada falda, a ritmo de swing, dejando entrar la noche madrileña y esa pobre brisa en mi vida, calculando en este primero de septiembre las noches de Plaza de Oriente que me quedan, oliendo el otoño que se aproxima, sopesando el año tumultuoso que llevo a mis espaldas, saboreando por adelantado esos días suyos regalados que sé que no me esperan, pensando en Calígula a quien vi un día y medio y le di leche con mi dedo y amor con mis corazones, echando de menos el levante, adorando una vez más a Thomas Hudson, pensando en jugadas posibles para esta partida de ajedrez a muerte que me juego cada día, pasándole el difumino a tantas cosas.

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