martes, septiembre 15, 2009

La otra Castilla también es ancha


Dormito en el autobús, cada vez que me despierto veo el mismo campo amarillo, y me invade el oído un trozo distinto de la partita número 4, mi favorita (seguramente porque está en re), me la he puesto en el repeat (una de las cosas que más me gusta de viajar en autobús cuando casi no he dormido son esos trocitos de música que no escuchas mientras dormitas). Y llego a Valladolid que me produce la misma impresión que me producen siempre todas las ciudades cuyo suelo primero que piso es la estación de autobús: el reflejo del cero amor aparente por la vida, corazón tan seco, aunque sé que es sólo un síndrome estación. Luego camino por el frío y las calles honestas y esas plazas con fuentes no de adorno sino de llenar cántaros y abrevar mulas y le pregunto a los policías con acento por dónde ir, y me meto las manos en los bolsillos de la chamarreta y miro los rótulos de las calles y los colores de las paredes y las rejas de los balcones y ya estoy en el viaje. Aunque en realidad no he venido de paseo sino a ver a Bea, la emoción del espacio nuevo posible, la posibilidad de la anchura, es la mejor parte tentación de los traslados, aunque en realidad yo ya no miro esa tentación con hambre de saltadora de trampolín, sino que la observo desde el otro lado del escaparate, del lado del que no quiere comprar, del lado del aller-rétour, s´il vous plaît.

6 comentarios:

Hippeis dijo...

Piticliiiiis, Piticliiis, ¡qué envidia! Y yo aquí, encerrada...
Dile a Bea que te lleve a ver la casa donde nación, Aznar... XD

piticli dijo...

Te voy a dar yo a ti pal pelo.......

piticli dijo...

Te voy a dar yo a ti pal pelo.......

Hippeis dijo...

¿Se me quedará la melena como a Anzar?

Loulou dijo...

Bororita, he hecho la foto de la puerta de la casa natal de Aznar, para ti. He pasado total de ese cualunque de Felipe II.

Hippeis dijo...

Eso, eso... Qué universidad, qué catedral, ni qué antigua capital del reino... La casa natal de Anzar con su gavioto, su pista de paddle, sus fotos de Oropesa del Mar... Quiero esa foto. ¿Os he dicho que me muero de envidia?
¡Yo quiero ir al peluquero vizco!