martes, octubre 20, 2009

La Negra Sosa

Te moriste, guacha. Te juiste, yegua. Nos dejas sin tu voz, esa voz tuya que no se puede comprender de cálida y de hondura de pozo de verano. Y sabes, Negra, tú serás siempre esa voz antes de que te viera, te quedarás siempre repartida en el aire a cantar, como en la zamba de Figueroa Reyes que me gusta tanto, serás siempre ese concentrado de vivir venas abiertas en Buenos Aires que fue ir a verte al Rosedal en el verano del 2006. Cómo lloré, Mercedes, no sabes, en ese recital, sólo de oírte y de estar allí, de ese peso acumulado de haberte escuchado tantos años desde lejos. Negrita, son tantas cosas, es Alfonsina cuando era pequeña y luego Mar del Plata en invierno, es aquel disco tuyo que escuché tanto en Estrasburgo y diez años más tarde bajar por Corrientes para ir a verte al Gran Rex; o eres sólo tú, es sólo tu voz y tus canciones del otro lado del mar, esa lucha descalza y poncho y los Andes, esas guitarras y esas cajas y esos bombos bajo tus carbones encendidos, tu inmensa garganta acogedora. Eres tú, Negra Sosa, la que se ha ido y no mi vida transcurrida contigo de través. Cómo se llora, Mercedes, si se calla la cantora.

6 comentarios:

Hippeis dijo...

Siento cargarme este panegírico, pero es que he encontrado esta noticia del día digna de las que nos enviabas.

http://www.elmundotoday.com/2009/10/dos-egoistas-y-una-imbecil-mueren-en-un-accidente-de-coche/

Como no tengo correo.

Espe que te anime.

Pablo dijo...

Soy argentino y llevo en españa demasiado poco tiempo como para que, llantos como este, subrayen la soledad y la nostalgia. Gracias por hacer un poco más chiquitito ese dolor

Loulou dijo...

Bororita, tú como el reloj de Pamplona. Aunque yo quiero escribir las noticias así.
Pablo, tú que puedes vuélvete que dice Yupanqui, para qué vas a extrañar pudiendo no extrañar.

Pablo dijo...

Porque cuando uno agarra toda una vida, Loulou, y la convierte en media vida, te queda un trozo enorme de futuro virgen. ¿A qué voy a volver, si ya no están ni la negra Sosa, ni el Pablo que se fué, ni el Buenos Aires querido?. Y si no hubiera elegido ser río, pudiendo haber sido laguna, habría llorado a Mercedes pero distinto, sin tu compañía.

Loulou dijo...

La ventaja de la desventaja de ser río y no poder volver es que se desemboca en el mar. Pero no llores, que se estropea el mate.

Pablo dijo...

Gracias por endulzarme el mate, Loulou.