miércoles, noviembre 18, 2009

Euskadi


En los valles, árboles, entre los árboles, caseríos. Los montes van a dar sobre el mar o están en el mar, o de pronto salen al mar y en las islas rocosas a las que puedes llegar caminando cuando la marea está baja pequeños faros desafiarán con su calor a los temporales. Los pueblos pescadores en sus barcas o en alta mar balleneros. Y en los bosques otros hombres interiores fabricaron hierro o prepararon carbón. Y las vacas y las ovejas y los amaneceres y la sombra sin sol. Y Euskadi es verde árbol y es rojo óxido y es plúmbeo mar y es esa roca blanca de algunas montañas y es madera y es piedra y es hierro y son los mandiles sobre las faldas en los que las mujeres se secan las manos al recibirte en el zaguán de los caseríos vizcaínos o en el camino de los caseríos guipuzcoanos o en las fuentes de los pueblos navarros. Y es el agua que corre por todos los ríos y son las ciudades hermosas de faroles labrados y de bancos en los paseos y esculturas modernísimas, son los puentes y los siglos, los monasterios cargados de esa religiosidad vasca sólo vasca. Euskadi es el amor por sí mismo, por sus pueblos, por sus clanes, por la lluvia que llueve tres semanas o tres meses, las comidas interminables con los amigos, los cantos. Por el apellido te conocen, por las fiestas de tu pueblo, por tu euskera. Amo este país, amo a los vascos, amo venir y que me duela irme. Amo el viento de esta tierra y amo su mar Cantábrico, las suaves colinas y las encrespadas montañas, amo sus cuatro tejados, saber la diferencia entre berria y barria. Amo el amor de esta gente por el trabajo incansable y su amor incansable por lo que es suyo.

3 comentarios:

Txikinauta dijo...

Y si de repente viene un aire del norte que me transporta y me lleva de nuevas al azul verdoso de mi cantábrico...
Eres la segunda chica del día que me trae ese aire fresco y con sal.
Gracias.

Anónimo dijo...

Esta tierra que te abre sus brazos cuando te tiene, también te ama, y siente un gran vacío cuando te alejas.
¡ Los árboles esperan tus abrazos. Los vascos te añoramos!

Muxu

Loulou dijo...

Por dios, gracias, me muero.