miércoles, diciembre 16, 2009

Aira por dios


Siempre que leo una entrevista a Aira la leo como si estuviera leyendo ficción, no puede ese tipo relajar un poco y dejar de posar de Aira. Me pasa igual con Fogwill, y en vez de considerar que quedan los dos en ese mismo café donde Aira sólo escribe una paginita al día a prepararse respuestas que apesten a soberbia, fantaseo con la idea de que en realidad no los entrevistan, sino que hay un señor con sombrero hongo que se lo inventa todo y lo publica. Prefiero pensar que existe ese señor que dramatiza escritores primero porque es una idea bonita (el tergiversador con su derby),  y porque aunque Aira la mayoría de las veces me parezca una porquería de escritor y lo digo así, sin santiguarme ni nada, y me da igual que sea un imbécil, Los pichiciegos la leí todas las veces con amor ipso facto, el mismo amor ipso facto que sentí cuando lo vi a Fogwill frente a un auditorio de unas doce personas, haciendo de Fogwill bien porque estaba tan lejos de casa que nadie lo conocía. Borges y Bioy, ésos sí que eran buenos entrevistados, con ellos el amanuense del bombín dudaría de su sí propio ser verdadero o personaje.

2 comentarios:

Acercandra dijo...

Jajaja, lo único que he leído de Aira es un prólogo a una antología de la Pizarnik, en el que le hace una patética psicoterapia de pasillo y la destroza.

Loulou dijo...

Aira y Houellebecq al paredón.