jueves, diciembre 10, 2009

I love the open road

La carretera, un coche, las estrellas. Campo traviesa. Luces de casas en las colinas, lejos. La radio puesta y canciones pop. Sereno el lucero arriba, sereno el ánimo dentro. La carretera, un coche, las estrellas. A veces como dice Joni vienen noches como ésta y sólo hay que dejar pasar a los lados los carteles, fantasear con la idea de que no se va a ninguna parte, de que queda país adelante para seguir toda la noche rodando por encima de los kilómetros, junto a alguien a quien alargarle una galleta, un mate, una historia. Y miro por la ventanilla los ojos de la cabeza de la Medusa, y Orión se acuesta enfrente mía, y yo quisiera por encima de todas las cosas que me dejara de doler, retomar desde esa herida mi existencia y seguir seguir por encima de toda la extensión gigante de mi sangre derramada. Yo quisiera por encima de todas las cosas que este comienzo dejara de comenzarme a cada rato y que la carretera de esta noche no fuera sólo un consuelo sino un camino, lejos de ti, lejos del daño, cerca de las estrellas.

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