martes, enero 19, 2010

Otro puente


Mi puente favorito de Estrasburgo era el que estaba delante de la catedral protestante, la Thomaskirche. Allí cuando no fue invierno me pasé bastantes ratos mirando el agua, canturreando y pensando pensando con aquellos terribles veinte años que tuve y mi abrigo del ejército alemán. Una noche pasó un policía y me preguntó ¿no irá usted a saltar?, con una voz de solicitud y de preocupación tan cierta que lo llevo de cromo deus ex machina favorito.
El puente Saint-Thomas lo diseñó el ingeniero Antoine Rémy Polonceau y es el más antiguo de Estrasburgo. Unos años antes había diseñado el puente del Carrousel, frente al Louvre, un escándalo en su momento porque era de hierro y estaba construido en arco (la sociedad parisina de la primera mitad del XIX tenía sus propios motivos de escándalo, ajenos a los nuestros y ciertamente entrañables); como parece que a Antoine le gustó llamar la atención repitió modelito. Teniendo en cuenta la beligerancia que ha reinado siempre en la zona alsaciana, es un milagro que el puente Saint-Thomas siga en pie y que ningún otro ingeniero enemigo lo haya hecho volar por los aires (el de París se desarmó en el 36 porque no era lo suficientemente alto como para que pasaran los barcos). Así que gracias a que por el Rin estrasburgués no pasan grandes barcos y gracias a la línea Maginot, pude asomarme largos ratos desde este hermoso puente de redondeles de hierro, y aquel delicado policía pudo decirme vous allez pas sauter? con una catedral protestante de fondo.

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