sábado, marzo 06, 2010

En otro Madrid

A cada paso me encuentro contigo, Madrid, cuando en realidad quisiera otra ciudad. Aunque ahora te presentas desconocida, aunque ahora cuando camino sola y hace tanto frío te encuentro entreverada distinta y nos queremos, lo nuestro no es lo que debiera, nos falta el arrebato. Eres tan pausada y tan acogedora, dónde están tus pinchos, dónde las esquinas a las que no les quieres dar vuelta. Sé que nunca serás mala, que eres honesta en tu sal gruesa y en tus grasas, en tus manos gordas de tía abuela que me espera con el café con leche en vasito Duralex y el bizcocho de limón horneado a la mañana. Necesito que me retes. Y seguramente en tu tranquilidad mesa camilla eres un reto crochet, pero hoy necesitaría que me dieras una bofetada.

1 comentario:

Gugú dijo...

que lindo que escribis Inmaculada de mierda!!!! Te queiro y admiro niña.