jueves, abril 29, 2010

Algunos trayectos

Yo inmersa en ciertas melancolías me complazco en los trayectos: el 143, el 136, el 141, la línea 2, la línea 1, o sólo cruzar la calle Atocha con las nubes arreboladas tras la torre granate. Yo en-tristecida si puedo ver el reloj de Sol cuando la luz atardecida lo vuelve todo refulgido y quizá hermoso, me espolvoreo de esa melancolía en la que me sumergen los trayectos que me deja ver las cosas de una manera en que no son.
Y siempre yo tras las ventanillas reconcentrada en un incómodo extravío de estar fuera, de estar en el trayecto, de desacramentar la secuencia de los días camino a Santiago de Chile o a Asunción de Paraguay o a Wrocław o a Vallecas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Ya lo ves? Un vivir en un autobus es un vivir al margen de la vida

Loulou dijo...

Me paso la vida viviendo al margen de la vida, entonces.

Anónimo dijo...

¿Entonces? ¿Pudiera ser si acaso?