miércoles, abril 28, 2010

Autobús número 36

Hay una forma de vida en la que vas en los autobuses con un muchacho y compartes auriculares y pasan por las ventanillas las calles en las que no vives y los árboles en ese esplendor de cuando llega la primavera, pasa una lluvia chica entre parada y parada, pasan nuestras piernas, pasan las apoyaduras en los hombros y en las rodillas, pasa una mano.
Esa forma de vida es fugaz, es transitoria, está acotada. Los que pueden vivirla quizá no se dan cuenta de que cada minuto acompañado de autobús hay que mascarlo. Los que ni siquieran se suben ya a un autobús no recordarán sus delicias. Y yo que te di mi último beso verdadero dentro de un autobús que bajaba por la Avenida Cayetano del Toro, dormitada en ti y sin saberlo, enjalbego esa pared de los trayectos en autobuses, vuelvo a esa extraña forma de vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

un vivir en un autobus es un vivir al margen de la vida