sábado, abril 24, 2010

La ventana y el magnolio

Todo sol y como una primavera, un Londres distinto desde este mantel y esta mesa de cocina, frente al ventanal, frente al magnolio, y un viento que le mueve las ramas y de a veces, mientras sostengo la taza rosada de porcelana y me cierra los ojos el olor a ahumado de este té, cae rosada una magnolia. Del árbol, por el otro lado del ventanal.

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