martes, abril 06, 2010

Mátame de pena

Dos vidas truncadas a pedradas. Una, la que nos duele primero, muerta, desangrada sola, robada al pie de su brote, a sus 13 años. Otra, la que nos duele raro, viva, desnaturalizada, rodeada, robada al pie de sus 14 años.
En los aniversarios veremos el cuarto vacío de la primera, en el que la madre aún de luto, destrozada por la ausencia, clamando de injusticia, no terminará jamás de comprender por qué dejó de estar la chiquilla en casa. El otro cuarto no lo visitaremos jamás, no veremos a la otra madre con otro tipo de destrozo y otra culpa, aunque ella tampoco comprenderá nunca por qué su chiquilla se hizo humana tan pronto.
Una vida desaparecida y otra vida desaparecida. Una en lo oscuro de la muerte y otra en lo oscuro de la maldad. Lo más viejos se preguntarán qué está pasando para que sucedan estas cosas, dirán "dónde vamos a ir a parar": los viejos olvidan pronto la brutalidad del mundo. Siempre fuimos autores de estos crímenes, lo que ahora nos horroriza no es la vida perdida de Cristina ni la crueldad de su compañera, sino nuestra propia capacidad ilimitada de hacer daño.

1 comentario:

Unai dijo...

Hola a todos, aqui adjunto un enlace para los blogueros de loulou, para intentar entender un poco mas si cabe la naturaleza humana. "La pendiente resbaladiza de la maldad" http://www.redesparalaciencia.com/2559/redes/2010/redes-54-la-pendiente-resbaladiza-de-la-maldad