viernes, julio 29, 2011

Esto luego me lo escribes

Podría contar un montón de cosas. Tengo los cuadernos cargados de notitas, el corazón extenuado de notitas, la memoria muerta de miedo de no ser capaz de ser industria conservera de tanta notita. Tengo varios encargos de contar cosas que mientras nos estaban pasando me pedían "luego esto lo tienes que escribir". Tengo un México que abandoné esperándose detrás de la puerta a que yo lo pueda poner en palabras. Me tengo a mí, destrozada o anonadada o hecha cachitos, al otro extremo del continente, perdida como el barco del arroz, no sé si como siempre o más que nunca, centrada en el viaje que elegí como contrapartida a los desagües y sin querer el viaje, sin querer contar, sin querer hacerme bolita o no hacerme bolita. Pasaron cosas hermosas y pasaron cosas feas, como siempre en los viajes (y decir los viajes es ya decir mi vida). Me pasan las cosas así ya con estarme quietita sentada sobre la maleta, en las estaciones o en los aviones que me bajan en Panamá, en los bares y al caminar por las calles  desconocidas que sin embargo muy rápido me pertenecen porque me invento una de mis vidas posibles sobre ellas, porque en seguida me saco de la bolsa la arquitectura portátil de mi vida y la dispongo alrededor de mí y las ciudades, porque ya distingo a un golpe de vista dientes y colmillos y algodón, porque el miedo mío viene a ser que algún día tenga que desmontarme lo portátil y permanecer.
Pero sí, podría contar y contaré a borbotones, ornaré todas mis notitas mexicanas, intentaré encontrar en mi maleta ese mantelito mexicano por el que regateé para ponerlo debajo del Buenos Aires desde el que ahora invento de nuevo otra contable vida portátil.

2 comentarios:

paul dijo...

Deja a tu México a un lado, ya bastantes problemas tiene como para ocuparse de las personas que tienen la opción de no pisarlo, la nostalgia o la suerte.
Hazte ciudadana de la tierra que atraviesas, dejarás de clasificar y etiquetar a los vagones y a sus contenidos. Para eso no era necesario salir de tu "lindo y querido", para eso bastaba no tener una vida portátil como la llamas.

Salud,

Curro dijo...

A veces es más difícil dejar pasar la oportunidad de criticar sobre lo que no sabe.

Mientras tanto, yo sigo esperando tus notitas sobre ti y tu mundo portátil, porque significa que me puedes llevar a mí también donde vayas.