miércoles, julio 13, 2011

Intento inútil de ennoblecer un pollo

Picar cinco dientes de ajo y mezclarlos con una cantidad generosa de estragón y romero, un puñado de sal gruesa, una cucharada grande de miel y medio vaso de vino de Oporto.
Disponer un pollo entero limpio y adobarlo con la mezcla anterior por fuera e introducirle en el interior medio puñadito de pimienta negra en grano, almendras picadas, unas tiras de panceta ahumada y dos cucharadas de miel.
Colocarlo en una fuente rodeado de cebollas y manzanas en cuartos y regado con aceite de oliva.
Introducir en el horno hasta que esté dorado por ambos lados. Echarle caldo de vez en cuando para que no se seque.
Comérselo con la íntima conciencia de estar estropeándose el alma por alimentarse de semejante animalucho inmundo. Para la próxima, repetir la receta con un faisán.

2 comentarios:

TajodeRonda dijo...

Añádele aceitunas verdiales de mi tierra en el interior y unas pocas en la fuente

Loulou dijo...

Está complicado encontrar aceitunas verdiales rondeñas en este lado del mundo.