lunes, octubre 10, 2011

Cuando yo vivía en Uzbekistán

¿Conoces el arroz Plov? Se hace con cordero. En Uzbekistán los que cocinan son los hombres, las mujeres hacen las faenas del campo. En un hoyo en el suelo preparan carbón de leña y ahí encima, a la distancia apropiada, colocan una olla de cobre donde cocinan el arroz con el cordero, cebollas, zanahorias y esa fruta naranja de la familia de la ciruela que no me acuerdo cómo se llama en español. Albaricoque. Damasco. Utilizan muchísimas especias. Todo cortado chiquito porque comen con los dedos. En Uzbekistán el dueño de casa al invitado le pone la comida en la boca, y como se bañan dos veces en la vida, cuando nacen y cuando se mueren, imagínate esas uñas. Eran tiempos de guerra y yo tenía hambre, pero cuando me vi aquella mano metiéndome la comida en la boca, estuve vomitando una semana. Pero era delicioso. Yo era chica y no entendía de cocina, no recuerdo bien cómo lo preparaban, sólo que me gustaba mucho. Recuerdo el olor de la grasa. Los corderos acumulan la grasa en la cola, esa bola blanca redonda es la que utilizan para cocinar el arroz Plov. Recuerdo aquellos dedos, como unas pincitas. En mi boca.

1 comentario:

MiltonUY dijo...

El solo imaginarme el paisaje de Uzbekistán hace que el arroz, el cordero y la mugre de la uñas se amplifique hasta dejarme paralizado. (He quedado paralizado frente a un texto. Tomaré precauciones de no leer nada más que contenga Uzbekistán)