viernes, agosto 10, 2012

Ustedes están solos al abrigo del tiempo


Me mirabas como haciéndote a ti mismo una pregunta, como calibrando cuánto pesaría yo en los brazos de tu vida. O me equivoco y sólo intentabas averiguar si el puzzle que parezco tiene armado. O me equivoco y sólo pensabas en desnudarme y tumbarme sobre cualquier horizonte, un rato. Quizá no me mirabas y tengo que antes de interpretar las pistas decidir si son realmente pistas o no son nada, si ponerme a estudiar o no criptografía cual máquina de signos que no tiene signos para alimentarse y busca busca las trufas de su afán y si no encuentra inventa. Tú, que aún eres un Tú aleatorio, como todos los nuevos tús, apareces cargado de promesas, porque sin referencia ni suelo siempre es más fácil aposentar el trampolín de la posibilidad. Todo lo bueno y la chispita se colocan tan fácilmente en el cesto de la novela nueva.
Me crecen las ganas de construirme una vida porque quiero tener algo que enseñar y compartir, algo que no sea el viaje. Todos hablamos de nosotros mismos, yo quiero escuchar otras cosas que no sean yo, otras cosas que sean tú. Cómo es tu vida, ¿es alta? ¿Es de tu anchura? ¿Está dispuesta a tu tamaño? ¿Cómo es tu casa? ¿Cómo son tus martes? De qué lado cortas la manzana. ¿Te acuerdas ya de cómo nos conocimos? ¿Empezaste a trazar mapas del tiempo y de nuestras ciudades paralelas? ¿Recuerdas cómo iba vestida? Háblame de ti, estoy cansada de oírme hablar de mí. Yo recuerdo tu voz, el bolsillo de tu pantalón, tu constante manera de ofrecerme el perfil, regalándote a mi mirada. Ahí te ríes. Ahora pensarás en mí así: tú me mirabas.
Llevo tantos primeros besos imaginados que luego murieron en el baldío que no quiero imaginarme uno tuyo. Por favor, no me beses nunca.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Sea lo que sea es precioso.
Luis

libeasler dijo...

Excelente
Un placer leerte
Saludos

virgen dijo...

Un beso aleatorio.

Loulou dijo...

¡Gracias! Precioso, excelente... Ahora quiero el beso.

Edifish dijo...

Siempre provocando la imaginación, el alboroto del corazón. Un placer interminable. Besos, hermosa. Muchos.

Loulou dijo...

Aquí te espero, Claudia.