jueves, mayo 23, 2013

De Rodrigo García



Uno retoca hasta tal punto
lo que cree que ha vivido,
que nadie debería afirmar
en realidad haber experimentado
gran cosa
Lo vivido no existe, existe
el comentario de aquello vivido
los retoques, lo borrado con el 
codo, la tinta derramada,
la aparente ligereza o la aparente
gravedad de un hecho
¿Quién ha vivido
sino en espejos?